viernes, 5 de septiembre de 2014

Revisiones oculares infantiles con motivo de la vuelta al cole




Siguiendo en la línea de lo comentado por el Dr. Vicente Rodríguez Hernández la pasada semana sobre cuándo era recomendable llevar a un niño a revisión, desde Eurocanarias Oftalmológica hemos querido hacer hincapié estos días en la importancia de que los pequeños revisen su vista en un periodo tan importante del año como el que supone la vuelta al cole.

Como hemos comentado ante los medios de comunicación, es conveniente que los menores acudan a revisión al oftalmólogo antes de los 4 años de edad para descartar estrabismo y/o ambliopía y siempre que se sospeche de una anomalía ocular en el niño. Además, es aconsejable llevar a los pequeños anualmente al oftalmólogo hasta los 8 o 10 años, cuando el sistema visual ya está desarrollado. Por otra parte, el creciente uso de las nuevas tecnologías como móviles y tabletas en menores de edades cada vez más tempranas hace que los padres deban prestar aún más atención a la salud visual de sus hijos. Ante esta situación, es necesaria una mayor concienciación social para que estos problemas visuales no acaben afectando al rendimiento escolar de los niños.

Según datos procedentes del eurobarómetro de la Comisión Europea, los españoles son los ciudadanos de la Unión Europea que menos se preocupan por su vista, e indican que el 41% de los niños de entre 2 y 10 años no han acudido nunca a un oftalmólogo. Esta circunstancia nos preocupa bastante, ya que puede provocar déficit de atención del menor durante su aprendizaje, algo que podría evitarse con solo acudir a la consulta antes, al menos, de iniciar el primer curso escolar.

Desde Eurocanarias Oftalmológica, consideramos vital formar a los padres en la importancia de esta materia y en lo relevante que puede resultar el tener antecedentes familiares en defectos en la salud visual, ya que la miopía, la hipermetropía y el astigmatismo tienen un componente hereditario relevante que debe ser tenido en cuenta por padres y tutores.

No dude en acudir al oftalmólogo si observa que su hijo lee o escribe con dificultad acercándose mucho al texto, tuerce un ojo cuando quiere enfocar, sus ojos lagrimean, le pican o se enrojecen al forzar la visión, manifiesta que tiene dificultad para ver, adopta posiciones extrañas de forma mantenida de manera inconsciente que le permiten ver mejor las imágenes, confunde los colores con más de 4 años, o tiene problemas de atención o lectoescritura.