viernes, 4 de julio de 2014

Proteger los ojos en verano





Durante el verano, época de mayor radiación solar, debemos extremar la precaución para no sufrir daños cutáneos y también para evitar lesiones oculares directamente relacionadas con la exposición a los rayos ultravioletas (UV).

La Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula que más de tres millones de personas cada año quedan ciegas por causa de un exceso de radiación solar.

Infecciones y lesiones oculares habituales en el verano

El verano es un período propicio para la transmisión de enfermedades oculares, ya sean bacterianas o víricas. Una de las principales características de estas últimas es la facilidad de propagación del virus, frente al cual no existe un tratamiento específico sino más bien unas pautas de conducta basadas en la limpieza con alcohol de los objetos personales del afectado y en la higiene personal, sobre todo, de las manos.

Entre las infecciones oculares más comunes suelen encontrarse la conjuntivitis y la queratoconjuntivitis. Asimismo son frecuentes los casos de irritaciones conjuntivales debido a una excesiva cloración del agua.

Precauciones

Las precauciones más importantes para proteger nuestros ojos de la radiación solar son:

  • Realizar un control anual con el especialista, o más frecuente si es necesario. 
  • Nunca mirar directamente al sol con los ojos (ni siquiera con gafas de sol ni en días nublados).
  • Evitar largas exposiciones al sol, tanto en la playa como en las zonas de montaña o de interior.
  • Tener cuidado de que no entren cremas protectoras para la piel en el interior del ojo.
  • No tomar el sol mientras se llevan puestas lentes de contacto, o bien hacerlo habiéndose asegurado previamente de que son lentes con filtro para rayos UV de buena calidad. Aun así, en caso de tomar el sol, hacerlo siempre con los ojos cerrados, incluso si se llevan las gafas puestas.
  • Utilizar lentes de protección homologadas que bloqueen el 100% de los rayos UV, durante los días y las horas en que la luz solar sea intensa. Tanto si se trata de lentes correctoras como si son gafas de sol, deben tener filtro UV de calidad suficiente. Las gafas oscuras sin filtro o que presenten un filtro de mala calidad pueden ser incluso contraproducentes, ya que pueden hacer que el ojo presente una dilatación pupilar y sea más sensible a la radiación.
Ante cualquier duda, pide cita en Eurocanarias Oftalmológica y disfruta del verano con la mayor seguridad para tus ojos.