jueves, 20 de febrero de 2014

El control de los lunares oculares o nevos coroideos



¿Sabías que pueden aparecer lunares en el globo ocular? pues así es, los lunares oculares, o nevos, como se les conoce, pueden aparecer dentro del ojo. Los nevos coroideos pueden convertirse en melanomas, por ello conviene realizarles un seguimiento exhaustivo, al menos cada 6 meses para comprobar si han cambiado de forma, tamaño o color. Este tipo de lesiones se suele diagnosticar en exámenes rutinarios, ya que cursan sin síntomas en sus primeras fases. En Eurocanarias Oftalmológica contamos con todas las herramientas necesarias para realizar un diagnóstico certero.

Lo cierto es que desconocemos las causas que ocasionan la aparición del melanoma ocular, aunque se sospecha que puede tener relación con la exposición excesiva a las radiaciones ultravioletas, ser de edad avanzada, por factores genéticos o por enfermedades sistémicas. También se han detectado más casos en personas de piel clara. Sin embargo, no existe una pauta concreta para prevenir la enfermedad. En caso de detectar este tipo de lesiones, lo ideal es tratarlas de inmediato, con el fin de evitar que las células malignas se propaguen por el resto del cuerpo.

¿Cómo podemos diagnosticar esta patología?

Para diagnosticar con certeza esta enfermedad realizamos distintas pruebas:

Examen físico y antecedentes : realizamos un historial clínico del paciente y revisamos su estado de salud general.

Examen de los ojos con pupilas dilatadas: examen del ojo en el que se dilata la pupila mediante un tipo de gotas. De este modo podemos observar la retina a través de la pupila. Incluso podemos tomar fotografías para realizar un seguimiento del nevo, si existiera, cada cierto tiempo para registrar cualquier cambio.

Examen ecográfico: procedimiento en el que se hacen rebotar ondas sonoras de alta energía en los tejidos internos del ojo y se crean ecos. Para ello debemos adormecer el ojo mediante unas gotas anestésicas. De esta forma podemos comprobar el interior del órgano.

Biomicroscopía ecográfica de alta resolución: procedimiento en el que se hacen rebotar ondas sonoras de alta energía (ultrasónicas) en los tejidos internos del ojo y se crean ecos. Se utilizan gotas para adormecer el ojo y se coloca con suavidad en su superficie una sonda que envía y recibe ondas sonoras. Los ecos forman una imagen más detallada del interior del ojo que una ecografía común. Se revisa el tamaño, la forma y el grosor del tumor si éste existiera.

Angiografía con fluoresceína: procedimiento para observar los vasos sanguíneos y el flujo sanguíneo en el interior del ojo. Para ello inyectamos un tinte fluorescente que nos permite ver todos los detalles.

Estos son las herramientas más utilizadas, aunque existen algunas más. Por supuesto, en caso de determinarse que la lesión es maligna, los especialistas de otras áreas de la Medicina deberán realizar un estudio pormenorizado, con el fin de detectar si las células han invadido otros órganos.

El tratamiento de esta enfermedad pasa por la intervención quirúrgica de la zona afectada para extirparla y generalmente se aplica radiación a la zona para eliminar las células cancerígenas. También hay nuevos tratamientos que pueden evitar la pérdida total de este órgano.