jueves, 30 de enero de 2014

Alerta por la moda de implantar una joya en el ojo



A pesar de que los primeros implantes fueron realizados en 2003, lo cierto es que en el último año la práctica de colocar una joya en el globo ocular se ha extendido, sobre todo en Estados Unidos. Esta moda consiste en la colocación de un implante de tipo estético en la conjuntiva tras una leve incisión. El procedimiento es sencillo, tan solo es preciso utilizar anestesia local y dura unos 15 minutos. Sin embargo, las escasos estudios al respecto, hacen que esta práctica conlleve un riesgo. De hecho, las autoridades sanitarias del ámbito oftalmológico de USA ya han alertado de su peligro.


Según los especialistas de la Academia Americana de Oftalmología, esta intervención puede producir ceguera por infección o sangrado, hemorragia subconjuntival, perforación del ojo o conjuntivitis. Estas complicaciones podrían ser más graves si atendemos al tipo de elemento que se implante. Además, la esclerótica, la capa que está por debajo de la conjuntiva, es muy vulnerable. Si se produce una infección en la capa superficial y tras la incisión de este proceso se transmite a la capa siguiente, la esclerótica, los daños pueden ser muy graves.

Es conveniente advertir que cuando la infección está por debajo de la conjuntiva, los colirios con antibiótico no producen el efecto deseado. En estos casos se deben aplicar inyecciones intraoculares, pero la probabilidad de que haya complicaciones es alta. Aproximadamente, el riesgo de pérdida de visión en una infección de este tipo es de una de cada 200 personas.

Si quieren mi opinión, yo les aconsejo que las joyas luzcan en otras partes del cuerpo.