martes, 13 de agosto de 2013

Origen y tratamiento del orzuelo



Conocemos con el nombre orzuelo a la inflamación de una de las glándulas que bordean el párpado. Esta glándula aumenta de tamaño considerablemente, toma un color rojizo y se vuelve dolorosa. Es muy común en niños. Su aparición puede ser debida a una infección por estafilococo, una bacteria muy común y que está presente en nuestra piel. Normalmente este problema no es grave y desaparece en unos días, aunque si es extremadamente molesto. Sufrir un orzuelo es como tener permanentemente la sensación de tener un cuerpo extraño alojado en nuestro ojo. Por ello es normal que se tienda a tocar o restregar en exceso el globo ocular, empeorando la infección. Los oftalmólogos recomendamos evitar rozar la zona afectada.  

Para tratar esta enfermedad en primer lugar debemos extremar las medidas higiénicas. Debemos tener siempre las manos limpias, para evitar un empeoramiento. Tampoco debemos exprimir la glándula afectada, ya que podemos provocar justamente lo contrario, hacer que la hinchazón crezca. Normalmente el orzuelo desaparece por si solo y no es preciso recurrir a otras medidas. Solo se recetará antibióticos cuando su presencia haya provocado conjuntivitis secundaria. En casos graves en los que se ha producido un enquistamiento se recomienda la intervención quirúrgica.