martes, 22 de enero de 2013

Males de la vida moderna: la fatiga visual



La propia evolución de la humanidad ha traído consigo cambios en los hábitos de vida. Pasamos más tiempo ante el ordenador o ante otros dispositivos electrónicos. Esto lo vemos casi a diario en las consultas médicas. Los pacientes acuden con síntomas que pueden confundirse con otras patologías, aunque una vez bien estudiados, podemos constatar que estamos ante la llamada fatiga visual. Evidentemente, se trata de un síndrome con buen pronóstico si variamos ciertos hábitos. En cualquier caso no corremos el riesgo de padecer ceguera por esta razón, así que huyamos de viejos mitos sin base científica.

Los signos más evidentes de que padecemos fatiga visual son la irritación ocular, hipersensibilidad, lagrimeo e hinchazón de los párpados, entre otros. Cuando fijamos nuestra vista durante varias horas en la pantalla del ordenador, pestañeamos menos de lo habitual, ya que estamos concentrados en el trabajo o la actividad que estamos realizando. Esto conlleva un déficit de hidratación en el ojo, lo que provoca ciertas afecciones, como las enumeradas anteriormente. También podemos sufrir problemas para enfocar objetos o una ligera fotosensibilidad. 

Normalmente, estos síntomas suelen aparecer al final del día o de la jornada laboral. Por ello es importante que si vamos a estar durante muchas horas frente al ordenador hagamos descansos cada 60 minutos, aproximadamente. También debemos hidratar los ojos para evitar la sequedad ocular. Por último, hay algunos ejercicios sencillos de los que les informará su oftalmólogo que le permitirá evitar esta molestia y, desde un punto de vista laboral, ser aún más productivo.

Los síntomas de la fatiga visual son muy comunes. ¿Alguna vez has experimentado los signos que hemos enumerado? ¿Cuántas horas al día pasas ante el ordenador?